8 Lecciones de liderazgo aplicadas a una correduría de seguros

En las pequeñas y medianas Corredurías de Seguros, también podemos aplicar las lecciones de liderazgo que el libro de  “Secretos de Liderazgo de Colin Powell “escrito  por Oren Harari basado en el liderazgo del General Colin Powell, tanto en su aspecto militar como político.

Lecciones

“Algunas veces ser responsable, significa hacer que la gente se enoje”

En una Correduría de Seguros como en toda Organización, el buen liderazgo es responsabilizarse  del bienestar del grupo, lo que significan que algunos empleados se disgustarán por actos o decisiones que tome el Líder de la correduría. Tratar de caer bien a todos es señal de mediocridad, porque se evitarán las decisiones dificilillas, las confrontaciones de quien las necesita, y las recompensas proporcionales a los niveles  de desempeño profesional, con tal de que nadie se enfade. La paradoja es que al evitar las elecciones difíciles, al tratar de que nadie se moleste y al ser igual de amable sin importar lo que aporten cada uno de los empleados, quedará garantizado que los únicos enfadados serán los empleados más creativos y productivos de la correduría.

«Si los empleados no traen sus problemas, es que ya no confían»

Como Líderes de nuestra correduría, el día que los empleados dejan de traernos sus problemas, es el día que ya no somos sus líderes, porque ya no confían en que les ayudemos, o se convence de que no nos importan. Uno u otro caso serán fallo de liderazgo.

Además hay que romper las barreras contra la comunicación hacia arriba, a veces pensamos absurdamente que un empleado busque ayuda en su líder.

El verdadero líder debe desarrollar una cultura de apertura hacia su Correduría. No cree en el concepto de que buscar ayuda hacia arriba sea una debilidad o fracaso, sino más bien como afirmación de su liderazgo. El verdadero líder es accesible y está disponible. Al mismo tiempo que exige alto desempeño, se preocupa por los esfuerzos y retos de los empleados.

«No se deje empujar ni por los expertos ni por las elites»

Los expertos a menudo tienen muchos datos pero poco juicio. Las élites se cruzan tanto entre sí, que producen hemofílicos que se desangran con el menor rasguño de la realidad

Las pequeñas y medianas Corredurías de Seguros, no tienen tiempo para escuchar a expertos analíticamente distantes, ni dinero para pagar élites en las alturas.

El Corredor de Seguros o el Director de una pequeña Correduría, contestan el teléfono y si es necesario, tarifica, produce y tramita siniestros. Más adelante cuando las empresas crecen y empiezan a olvidar sus principios, y se suben a las torres de marfil, a menudo salen políticas que perjudican a los empleados que están en la batalla, o que buscan producir el beneficio. El verdadero líder deberá estar alerta para combatir estas tendencias.

“Nunca descuide los detalles. Cuando la mente de todos está cansada o distraída, el líder deberá estar doblemente alerta”

Ningún líder de ninguna Correduría, por más visionario que sea, se puede considerar por encima de los detalles de ejecución.

Al final en cualquier negocio o empresa, lo que el cliente ve es la ejecución, el cliente no ve la visión de la correduría, no ve los procesos de trabajo en la misma, lo que el cliente percibe es la ejecución, si el trabajo que hemos realizado para él, es de calidad y queda satisfecho. El cliente ve al final la ejecución, por lo tanto es importante que como líder en la correduría, y no importa lo elevado que estés, siempre tienes que estar pendiente de los detalles de ejecución.

Muchas grandes ideas han fracasado por una mala ejecución. Un buen líder no puede darse ese lujo.

La estrategia equivale a su ejecución. Un buen líder delega ampliamente la responsabilidad y autoridad a otros, pero observa los detalles de lo que hacen continuamente.

“Si no lo intenta, nunca sabrá si es posible”

Un buen líder no espera la bendición oficial para intentar cosas, son prudentes y responsables: El buen líder conoce una realidad de la vida en la mayoría de las organizaciones: si pides autorización a suficientes personas, tarde o temprano encontrará a un convencido de que su trabajo es decir “no”. La moraleja es entonces, no preguntar. Los mandos intermedios menos eficaces consideraron cierta la frase: “Si no me dan autorización expresa, es que no puedo hacerlo”, a diferencia de los mandos intermedios más eficaces, que piensan “Si no me lo han prohibido expresamente, quiere decir que si puedo hacerlo”. Existe todo un mundo de diferencia entre estas dos perspectivas.

“El líder debe ver más allá de las apariencias”

No deje de hacerlo solo porque tal vez no le guste lo que descubrirá. “Si no está roto no hay que arreglarlo”, este es el lema de las personas complacientes, arrogantes o temerosas. Esta es una excusa para la inactividad, una llamada para dejar de actuar. Es una forma de pensar que asume o espera que las realidades actuales se mantengan el día de mañana, de una manera, ordenada, lineal y predecible. Pero es pura fantasía. En esta clase de cultura empresarial,  en una correduría de seguros, no es posible encontrar personas que den pasos proactivos para resolver los problemas conforme se van presentando.

“No tema desafiar a los profesionales, incluso en su propio terreno”.

Aprenda de los profesionales, obsérvelos, búsquelos como mentores y socios.

Nunca sigas ciegamente a alguien. Desarrolla tu propio criterio y desafía sabiamente de ser necesario.

La realidad en una organización como es una correduría, las personas cuando llevan mucho tiempo en una posición se vuelven complacientes y desarrollan una mentalidad donde ya las ideas no son nuevas y no pueden desarrollar innovación porque tienen muchos años haciendo lo mismo, llevan muchos años en el mismo puesto, mucho tiempo recibiendo los mismos email, los mismos proyectos etc. Entonces cuando llega una persona nueva  y ve las cosas de modo  diferentes y se empieza a hacer preguntas como ¿Por qué hacemos esto así…?  ¿Y por qué no lo hacemos de esta manera? Y ¿por qué no hacemos esto mejor? Esa frescura que trae una persona nueva, aunque no sea experta, aunque no sea el profesional del campo, puede traer cambios revolucionarios  positivos en una Correduría de Seguros. No dudemos en desafiar a los profesionales, aún en los terrenos de ellos mismos.

«Las Corredurías tienen  éxito o fracasan gracias a las personas involucradas»

Ni la organización, ni los planes, ni las teorías son las que realmente logran las cosas.  Solo atrayendo a las mejores personas se alcanzarán los grandes objetivos.

Los líderes dedican gran cantidad de tiempo en desarrollar a otros y reclutar solo a los mejores.

Tenemos que reclutar a los mejores y después enfocarnos en desarrollar a esa persona, a tratar de llevarlos al máximo nivel que pueda llegar.

Hay que reclutar, contratar a personas que ya tengan hambre de éxito, si contratamos a personas mediocres, aunque les motivemos y les formemos, es muy difícil llevarles al siguiente nivel,  porque aunque tengan los conocimientos, les falta hambre de éxito y por lo tanto casi siempre tienen una mala actitud. Estas personas suelen desgastar y consumir mucha energía al líder.

Busca gente buena desde el principio  para tu proyecto, para tu Correduría, a partir de ahí,  si podemos desarrollar el talento, aún más.

Las Corredurías de más éxito, como organizaciones expertas, se han dado cuenta que contratar a una persona buena y con buena actitud, es la clave para el éxito de su proyecto.

¿Qué opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia que puedas compartir sobre algunas de las lecciones de liderazgo  que hayas aplicado o experimentado en tu correduría de seguros?

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